martes, febrero 10, 2009

martes, febrero 03, 2009

Yegua Sabi: Las despedidas de soltera.









En mi, ya saben, corta vida, he ido a unas cuantas despedidas de soltera. La cachá, pa ser más exacta. Como soy entera trastorná y entera califa, y tengo el lote de amigas y conocidas aweonás que se han casado, como que la oportunidad nunca falta.



Me acuerdo la primera a la que fui y que fue más charcha que pajearse mirando el Discovery Channel... fue de una csm de la pega (y la dura que si era muy conchesumadre la mina), pero a la cual te "teníamos" que hacer la despedida, porque si no la weona capaz que se suicidaba antes del casorio porque andaba más sola que la Karla Rubilar por estos días.


La cosa es que, pa que vayan cachando la ondita, empezamos en la oficina con la típica torta con forma de copi y la weá. No me acuerdo mucho de esa parte, porque entre los roncitos y los pisco sour (era potranca en esa época y no cachaba que hay pócimas que no se deben mezclar ni cagando!!!) como que le tengo la tiyiul´e nebulosa. La weá es que después nos fuimos en micro - ptas que éramos aweonás y pobres - a un sucucho a ver minos bailar.



De lo único que me acuerdo es de uno disfrazado de piloto, por el cual me webiaron aaaañooooos y que bailaba la canción de Top Gun. Típico!!!! o debería decir: Tí-PICO? Bueno, la cosa es que estaba harto rico y fue lo único que valió la pena de aquella noche.



Pasaron varias despedidas más, algunas en casas, otras en el Bubble, donde por curá me caí de una silla donde me había subido pa cuartearme mejor al lolito; otra en un local entero ordinario donde los vedettos parecían sacados de un leprosario y los tragos estaban más arreglados que contrato del MOP.



La última a la que fui fue en la casa de una compañera de pega, para celebrarle a otra minoca que también le trabaja a la multinacional con sueldo del tercer mundo. El vedetto era un weón entero, pero entero riiiicooooo... que ya lo tenemos de casero (hay una por ahí que le tiene hasta el celular y estoy segura que lo contrata en forma privada y que no me lo niegue la weona porque le veo la cara de felicidad que trae cada tres meses). Baila todo califa, te agarra de cualquier lado y después te tira al suelo y se te monta arriba, moviéndose como si te lo estuviera mandando a guardar toiiito... y uno feliz de hacer de guardería, pa que le digo que no, si sí.



Dentro de poco se casa una amiga mía (otra aweoná más) y hay que organizarle la despedida... no sé pa qué chucha, si estoy segura - segurísima - de que después hay que organizarles la bienvenida de nuevo al mundo de las solteras (weona amargá). Así que estoy abierta (pa variar!) a recibir fotos en pelotas y teléfonos de los amables bloggeros que quieran incursionar en las artes del desnudismo masculino frente al manso ni que lote de minas calientes.



Me avisan.