domingo, febrero 25, 2007

Autoentrevista.!

¿Es verdad que somos más putas que las gallinas, como nos han posteado alguna vez?

Putas no somos, porque no cobramos para que alguien tenga sexo con nosotras. Y si acusamos recibo de este dicho popular, que nos estaría definiendo como “buenas pal copicopi”, tendríamos que decir que sí, claro que de nuestras respectivas parejas y con la excepción de la AntiYegua, ya que ella sería “buena pal choricuaco”.

¿Qué opinamos acerca de los anónimos, por ejemplo: “Que basura de Blog...que basura, Dios mío. Y son tres gallas realmente ASQUEROSAS, del más bajo nivel”?

Personalmente no nos pasa nada. Agradecemos todos los comentarios, sean éstos buenos o malos, porque significa que existimos para más gente de la que creemos. Eso sí, aprovechando la oportunidad, queremos aclarar que ahora somos cuatro gallas realmente asquerosas y del más bajo nivel.

¿Nos hemos preguntado cuál sería el más bajo nivel?

No. Esperaremos el próximo anónimo para que nos explique.

¿Por qué mantenemos los comentarios anónimos?

Después de una discusión consideramos que, aparte de los consabidos cobardes que no dan la cara blogera, por decirlo de alguna manera, y poder responderles en sus respectivos blog, existe gente que puede opinar con la opción anónimo y coloca su nombre. Nosotras sabemos quienes son.

¿No encontramos extraño que nuestros blog personales sean tan distintos a las Yeguas Blogeras.

Las Yeguas Blogeras sería nuestra parte lúdica, como quien dijera. Utilizando un lenguaje “Village”: nuestros propios blog son nuestra alma.

¿Nos cuesta ponernos de acuerdo para postear?

Somos Yeguas democráticas. Utilizamos la tecnología y nos mantenemos siempre en contacto.

¿Nos juntamos siempre?

Más que tener un blog colectivo, somos amigas.

¿Respondimos la pregunta anterior con la respuesta anterior?

Quizás por eso somos del más bajo nivel. No sabemos responder preguntas.

¿No nos aburrimos de juntarnos siempre?

Nos cagamos de la risa y nos entretenemos.

¿Y qué hacemos cuando nos juntamos?

Hemos ido a la Piojera, a las casas de cada una, asados, entre otros.

¿Y hablamos todo el rato de los blog?

No hablamos nada de blog.

¿Y hablamos todo el rato de hombres?

No, por dos razones: una es que no podemos porque están nuestros respectivos tarzanes (y la Jein de la AntiYegua) y dos, que viene de la uno, no a todas nos gustan los hombres.

¿Y hablamos todo el rato de los demás entonces?

¿Que si pelamos?

Eso, si pelamos.

A veces. Como todos.

¿Qué queremos decir con que pelamos “como todos”?

Es una respuesta típica chilena. Como todos pelan, nosotras también, lo que significa que no hacemos nada realmente malo.

En todo caso es lo mismo que decir que como en la época de perrochet todos mataban, uno podía dispararle al vecino y decir: como todos matan.

Estamos segurísimas que entre matar y pelar hay mucha diferencia.

¿Qué opinamos de los posteos sobre la muerte de perrochet, ya que lo nombramos?

Ahora que nos acordamos, esta fue nuestra época de máximo pelambre. Sin querer queriendo somos todas de izquierda (para que se entienda que no somos de derecha), y comentábamos profusamente los blog fanáticos que salieron en aquella época. No comentamos en ninguno, ni a nivel colectivo ni personal, porque con gente tan fanática no hay discusión alguna.

Por último, unas palabras para nuestros lectores:

A los califas, por supuesto les dejamos corrías de mano y chupeteas, a las muchanchas que nos leen, gracias por la buena onda, y a los anónimos, gracias también por darse la paja de tenernos en sus favoritos, leernos y comentarnos.